¿Qué es la Miopía?

 

La Miopía

 Es un estado de refracción en que, hallándose la acomodación completamente relajada, los rayos se enfocan delante de la retina.
Estos rayos se cruzan en el cuerpo vítreo y cuando llegan a la retina han adquirido una dirección divergente formando un circulo de difusión y, por lo tanto una imagen borrosa.

 SÍNTOMAS :En muchos casos no hay otros síntomas que los de una visión imperfecta, el trabajo de cerca puede realizarce con comodidad; en verdad para esa función el miope necesita menos acomodación que el ojo normal, lo cual suele darle alguna ventaja en el trabajo de cerca.
Así pues, ya tenemos otra característica del ojo miope: Un miope ve mal de lejos, pero ve bien de cerca. No obstante, resulta evidente que si una persona es miope de muchas dioptrías, para ver bien de cerca tendría que acercarse mucho algo que quisiera ver bien, lo cual resulta bastante cansado e incómodo.

 CORRECCIÓN :Habrá que llevar a la retina la imagen que normalmente se forma antes de ella. Y ya hemos visto que si los rayos entran divergentes, se produce este hecho. Así pues, habrá que colocar delante del ojo una lente que produzca este efecto. Y esto lo hace una lente divergente negativa.

 CAUSAS :La miopía casi siempre depende de un aumento del diámetro anteroposterior del ojo (miopía axil); por ejemplo en una miopía de 3 dptr. El ojo mide 24 mm en el diámetro anteroposterior y en una de 10 dptr. 27 mide adelante hacia atrás en vez de los 23 mm que es el diámetro normal. Con mucho menos frecuencia es debida a un aumento en la refracción del cristalino debido a una catarata incipiente, a un espasmo de acomodación o a una mayor curvatura de la cornea.

 ¿ES HEREDITARIA LA MIOPÍA? Podemos decir que la miopía raramente es congénita, sin embargo, podemos decir que hay una fuerte tendencia hereditaria, comienza a temprana edad y a menudo progresa; se relaciona con un factor del desarrollo. Es decir, que es más probable que de padres miopes salgan hijos miopes, que no de padres no miopes. Yo añadiría que es la "predisposición" a la miopía lo que realmente heredamos. Y enlazando con esto:

 TEORÍAS. Hay multitud de teorías sobre la formación de la miopía, pero la más extendida es la de la MIOPÍA ESCOLAR. Es decir, si un ojo tiene "predisposición a ser miope", se hará miope en el momento en que se le exija un esfuerzo visual en visión próxima superior al habitual. Y esto suele suceder por primera vez en la vida en la época de la escolarización. Y es por ello por lo que suelen aparecer miopías en esas edades. Y la explicación es bastante lógica: El ojo se hace miope simplemente para que el esfuerzo en visión cercana sea menor. Es decir, se sacrifica visión de lejos para obtener mayor comodidad en el cerca. Pero ¿qué sucede si se le corrige al niño la miopía en su totalidad? Pues, sencillamente se restaura la situación anterior, se hará aún más miope. Y es por ello por lo que suele corregir algo menos del total de la miopía, para dar comodidad para la visión de cerca.
Así, se puede concluir que "la miopía es la adaptación típica del sistema visual a la visión de cerca", pues como ya vimos, el ojo humano está preparado para una actividad esencialmente a distancia, con la posibilidad de adaptarse, por la acomodación, a la visión próxima.

 ¿SE PUEDE CURAR LA MIOPÍA? No se puede "curar" la miopía porque no es una enfermedad. Se puede corregir con gafas o lentes de contacto y en la actualidad con cirugía refractiva se la puede operar.

 Ahora bien, desde siempre se ha estudiado el método de eliminar la miopía y evitar el uso de lentes correctoras. Citaremos algunos de ellos:
Antiguamente había maneras bastantes curiosas: La más traumática era sencillamente extraer el cristalino en casos de miopías altas, de 10-15 dioptrías, que viene a ser la potencia dióptrica del mismo. Otra curiosa manera era extraer la córnea, congelarla y moldearla para variar su curvatura y eliminar así el problema. De ahí a la queratotomía radial solo había un paso. Este método consiste en hacer incisiones radiales en la córnea, para de ese modo variar su curvatura y darle menos potencia, para que las imágenes se formen en la retina. Y llegamos a la técnica más utilizada hoy en día, que es en líneas generales similar a la anterior pero ejecutada con láser y hechos los cálculos apropiados con modernos y complejos sistemas de ordenadores.

 Pero, ¿es conveniente operarse?. Lo primero que hay que decir que cada caso es distinto y que se hace imprescindible el hacerse examinar y aconsejar por un oftalmólogo de total confianza para uno mismo. Lo cierto es que los únicos inconvenientes que se plantean son los propios de cualquier intervención quirúrgica (la cual no deja de ser una "agresión" a un ojo sano) Hay que sumar otro "riesgo": Aún falta constatar el comportamiento de una córnea operada tras un largo periodo de tiempo (muchos años). Aunque en este aspecto las perspectivas parecen buenas. Así que hay que sumar todo en cada caso y valorar si merece la pena o no. Yo, personalmente (soy miope de unas 6 dioptrías), no tengo inconveniente en usar gafas o lentes de contacto, y, además, mi visión (aún) es excelente (con gafas o lentes, claro), pero entiendo que haya personas que no lo soporten tan bien, y ello les suponga una considerable merma en su calidad de vida. Ahí habría que plantearse seriamente esta opción. Asimismo, hay que considerar que no siempre es posible la reducción en un cien por cien, quedando un resto de miopía o astigmatismo, aunque, lógicamente no será lo mismo quedarse con una dioptrías para aquel que antes tuviese cinco o seis.

 Y no quisiera terminar sin hacer referencia a otros métodos menos "violentos" para eliminar la miopía, como pueden ser el ENTRENAMIENTO VISUAL e incluso la ORTOQUERATOLOGÍA. El entrenamiento visual consiste en realizar una serie de ejercicios, tanto visuales como de otras índoles. Desgraciadamente no es una práctica muy habitual, pues en determinados casos puede ofrecer resultados excelentes.
La ortoqueratología consiste en variar la curvatura de la córnea de contacto adaptando lentes de contacto rígidas más planas de lo realmente necesario, para de ese modo "aplastar" la córnea y variar su curvatura. Su inconveniente es la "memoria" de la córnea, que tiende a recuperar la curvatura original, haciéndose preciso volver periódicamente al tratamiento con las lentes.

 ¿CUÁNDO SE DETIENE LA Miopía? En este tema, como en la mayoría relativos al comportamiento del cuerpo humano, no hay una regla exacta y predecible al cien por cien. Parece lógico pensar que al acabar el desarrollo la miopía no avanzará más. Y de hecho sucede así en casi la mayoría de los casos. Pero tampoco es extraño, que se den subidas importantes de la miopía cuando ya se ha dejado bastante atrás la finalización del desarrollo. Cada ojo y cada persona son distintas, e influyen muchos factores, desde los puramente físicos hasta los propios del entorno, o incluso de la propia ocupación. En cualquier caso, y volvemos a algo muy repetido, se hace imprescindible el examen periódico de la visión por parte de un profesional adecuado.

 Por supuesto, todo lo expuesto con anterioridad es aplicable al caso más habitual de miopía, la que no es enfermedad y se trata de un "error refractivo" del sistema visual. Desgraciadamente existe otro tipo de miopía, que si puede considerarse enfermedad aunque es mucho menos frecuente, no siendo éste el lugar adecuado para hablar de ella.

 Algunas manifestaciones de predisposición miópica: Un signo revelador, aunque no específico de la miopía, es el acercamiento excesivo del niño a lo que lee o escribe. Otro, el del niño que vuelve a ponerse cerca del televisor al poco rato de haberle mandado que se pusiera más lejos. También el niño que se sumerge con gusto en la lectura de un libro, olvidando la hora de merendar, sin notar la falta de luz y prosiguiendo la lectura en la penumbra, a menudo boca abajo, con la nariz casi en el libro. Todos ellos prefieren por lo común las actividades en el interior o los juegos tranquilos a los esfuerzos físicos o a las carreras al aire libre. Están por así decirlo, predispuestos a la miopía.

 La posición del niño para leer o estudiar. Sentado (no permitirle leer acostado), con las piernas llegando al suelo. Una buena iluminación directa, pero con la luz de la habitación encendida. La lectura en un plano ligeramente inclinado, a unos 40 cm. de distancia.

 En caso de tener que leer o estudiar mucho tiempo seguido, se deben hacer pausas relativamente frecuentes, aprovechando y dándose un paseíto por la casa y estirándose todo lo posible.

 No leer acostado, ni con mala luz.

 Es muy bueno hacer deporte y ejercicios al aire libre.

 La alimentación también juega un papel importante, debiendo cuidarla al máximo.

 Y por supuesto, un examen visual periódico a cargo de un profesional apropiado se hace absolutamente imprescindible.

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