1) LAS GAFAS

Un amigo mío se vino a Barcelona sabiendo que su novia necesitaba unas gafas para la vista y, encontrando la ocasión de comprarle unas muy bonitas y baratas, entró en una óptica. Tras ver unas cuantas se decidió y le compró unas. La dependienta se las envolvió y luego él pagó la cuenta, pero al marcharse, en lugar de coger la caja con las gafas cogió otra muy parecida que había al lado y que contenía unas bragas que, seguramente, alguna clienta de las que había en la óptica se acababa de comprar.
Mi amigo no se dio cuenta de la equivocación; se fue directamente a Correos y le envió la caja a su novia, junto con una carta. La novia recibió el paquete y se quedó extrañada del contenido, así que leyó la carta que decía:

"Querida Irene:
Espero que te guste el regalo que te envío, sobre todo por la falta que te hacen, ya que llevas mucho tiempo con las otras que tenías y estas son cosas que se deben cambiar de vez en cuando. Espero también haber acertado en el modelo. La dependienta me dijo que era la última moda y me enseñó las suyas, que eran iguales. Entonces yo, para ver si eran ligeras, cogí y me las probé allí mismo. No sabes como se rió la dependienta, porque esos modelos femeninos en los hombres quedan muy graciosos, y más a mí, que sabes que tengo unos rasgos muy alargados.
Una chica que había allí me las pidió, se quitó las suyas y se las puso para que yo viera el efecto que hacían. Las vi estupendas, me decidí y las compré. Póntelas y enséñalas a tus padres, a tus hermanos y, en fin, a todo el mundo, a ver que dicen. Al principio te sentirás muy rara, acostumbrada a ir con las viejas, y más ahora que has estado un tiempo sin llevar ningunas. Si te están muy pequeñas me lo dices, que si no te van a dejar señal cuando te las quites para ir a la calle, y todo el mundo va a notar que las tienes. Ten cuidado también de que no te estén grandes, no sea que vayas andando y se te caigan. Llévalas con cuidado, y sobre todo, no te las dejes por ahí y las pierdas, que tienes la costumbre de llevarlas en la mano para que todos vean tus encantos. En fin, para que te voy a contar más; estoy deseando verlas puestas. Creo que éste es el mejor regalo que podía hacerte. Un beso."

2) LOS PRECIOS EN UNA OPTICA:

El dueño de una óptica le explicaba a un empleado nuevo la manera de cobrarle a los clientes.
-Cuando le está probando los anteojos , si el cliente pregunta cuánto cuestan , dígale que cuestan $75.-.
Si no parpadea , agregue :"por el armazón. Los cristales cuestan $ 50.-". Si aun así no parpadea , añada:"Cada uno".

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